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¿Para qué sirven principalmente las tabletas de cloro de 200 gramos?
- Desinfección continua: Su función principal es mantener niveles estables de cloro libre en la piscina para eliminar bacterias, virus, hongos y otros microorganismos patógenos.
- Estabilidad frente al sol: Casi todas estas tabletas contienen ácido cianúrico integrado. Este compuesto actúa como un "protector solar" para el cloro, evitando que la radiación UV lo descomponga rápidamente, lo cual es fundamental en piscinas al aire libre.
- Comodidad (Mantenimiento): Al ser de disolución lenta, evitan que tengas que añadir cloro manualmente todos los días, facilitando enormemente la rutina de limpieza.
- Efectos adicionales (según presentación): Muchas de estas tabletas son de "triple acción" o "multiacción", lo que significa que, además de cloro, contienen alguicidas (para prevenir algas) y clarificantes (para que el agua se vea transparente).
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¿Cómo se usan correctamente las tabletas de cloro de 200 gramos?
Es vital entender que, debido a su alta concentración y acidez (pH bajo), nunca debes lanzar la tableta directamente al fondo de la piscina, ya que puede decolorar o dañar el revestimiento (liner, pintura o fibra).
- Utiliza un dosificador: Debes colocarlas dentro de un dosificador flotante (boya) o en el skimmer (la canasta de recolección de superficie) para que el agua pase sobre ellas y disuelva el producto de manera controlada.
- Verifica el pH: El cloro solo es eficaz si el pH del agua está en el rango correcto (entre 7.2 y 7.6). Si el pH no está balanceado, el cloro de la pastilla perderá gran parte de su poder desinfectante.
- Dosis orientativa: Por lo general, se calcula una tableta de 200g por cada 15 a 20 metros cúbicos de agua, aunque esto depende del uso, la temperatura y la exposición al sol. La duración suele ser de 7 a 10 días, pero debes verificarlo según tu propio dosificador.
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Advertencias de Seguridad Importantes de las tabletas de cloro de 200 gramos
Bajo ninguna circunstancia pongas pastillas de cloro en el mismo compartimento o recipiente donde hayas tenido otros productos químicos, especialmente ácidos o cloro de otro tipo. La reacción puede liberar gases tóxicos o incluso causar una explosión.
Mantenlas en su envase original, en un lugar fresco, seco y fuera del alcance de niños y mascotas.
Aunque son sólidas, liberan vapores fuertes. Evita inhalar el polvo o los vapores concentrados al abrir el envase y usa guantes si vas a manipularlas directamente.